Entre muros y cortinajes
El lugar esperaba su materialización urbana en una continuidad de trazos que deshilachan los límites de la ciudad de Pamplona. El trazo que nos ocupa se dibujó, en una visible curvatura, a caballo entre la nueva ciudad y una elevación geográfica cuya naturaleza le separa de aquella misma ciudad que reaparece en su alto. El lugar queda pues en el límite de una ciudad de doble faceta.
Esta doble faceta desdobla nuestro trazo urbano en la suma de dos líneas domésticas que hilan la vida de cuarenta y seis viviendas de alquiler social. Dichas líneas responden de manera distinta a la nueva ciudad que queda al sur y a la geografía de una naturaleza intermedia que aparece al norte.
La línea del sur teje su concavidad en una continuidad diagonal de balcones que hacen de sus vuelos y velos un cortinaje blanco y siempre entreabierto. La vida más pública de las viviendas se entrelaza en las miradas abiertas de aquella diagonalidad. Este cortinaje de salones y cocinas anuncia a la calle y a la ciudad misma, la intimidad más pública de las viviendas.
Al norte, al otro lado, el trazo se transforma en un muro convexo y rocoso que cristaliza con la mirada de una infinitud de ventanas. La arquitectura y su construcción es ahora parte de una geografía y naturaleza a la que mira y quiere pertenecer. En el interior de este muro de hormigón y de responsabilidad estructural, se instalan la totalidad de dormitorios que dan habitación al tiempo más secreto de las viviendas.
Entre ambos trazos queda una franja intermedia, construida con los baños y aseos necesarios para cada una de las viviendas. Dicha franja media el tránsito entre el cortinaje cóncavo tejido al sur por aquellas miradas abalconadas y el muro grueso y convexo del norte cuya porosidad respira naturaleza.
En interior del trazo que dibujó el urbanista habita ahora un permanente tránsito entre el muro que da habitación a la mirada y el cortinaje donde habitar significa saludar con la mirada. A la postre aquel trazo en el que se deshilacha la ciudad es ahora una habitación entre muros y cortinajes.